Hoy me encuentro en un bar con zona wifi en un pueblo de La Rioja y aprovecho para poner una recetilla, pues el mono puede más que yo jejej. Aquí os traigo una receta de los famosos tortos asturianos que mi cuñada me enseñó a cocinar. Son muy ricos con todo lo que le pongas, dulce o salado. En esta ocasión los hicimos con cabrales. Esta receta de hoy se la dedico a ella y a mi hermano, pues nos abrieron las puertas de su casa de par en par, como siempre. Y como no, me regaló la bolsona de harina de maiz especial para realizar los tortos. Lo que no sé es si se podrá encontrar por ahí. Las manos que veréis en este reportaje son las de ella. Esta es la harina de maiz:
INGREDIENTES
PREPARACION
Lo primero ponemos a calentar en un cazo el agua pero solo calentita sin que llegue a hervir. Mientras, en un bol, ponemos las harinas y un pellizco de sal y mezclamos con la mano.
Ahora añadimos un poco de agua y amasamos con la mano.
Ponemos otro poco de agua y seguimos amasando hasta que quede una masa suave pero no compacta.
Ahora es el momento de dejar reposar la masa. Lo ideal es hacerlo antes de comer si son para la cena, o sea, unas horillas.
A la hora de cocinarlos, ponemos en una sartén amplia dos dedos o así de aceite a calentar a fuego fuerte. Cuando esté caliente, cogemos porciones de masa no muy grandes y hacemos el torto.
Los ponemos en la sartén con cuidado, dejamos dorar y damos la vuelta.
Cuando estén doraditos los sacamos a una fuente con papel absorbente.
En este momento cuando están calentitos los rellenamos de lo que queramos. En Asturias, como no podía ser de otra manera, optamos por el queso Cabrales.
Y aquí, el resultado final
Es un reportaje un poco largo, pero espero que lejos de aburrir, os haya gustado.